El segundo día en amsterdam amaneció muy nuboso y demasiado fresco. Como la mañana anterior, fuímos al supermercado que había cerca del hotel y compramos, zumos, batidos y algo de bollería para desayunar. A continuación nos dirigiamos a la plaza Damm cuando la lluvia hizo acto de presencia, corrimos hasta una especie de monumento extraño [...]










