A la mañana siguiente, después de nuestro exquisito desayuno, dejamos nuestra encantadora casita de Brujas. Atrás quedarían las calles empedradas, los cisnes, los coches de caballos, las chocolaterías etc… y en unas horas estaríamos en la ciudad de la libertad, más canales, bicicletas, coffe shops, barrio rojo,tulipanes… iba a ser difícil superar a las otras [...]










